domingo, 29 de marzo de 2015

MISA SOLEMNE_STA. TERESA



El 27 de Marzo de 2015 La Coral Harmonia Polifònica de València cantó en el marco incomparable del Convento y Parroquia del Carmen, la Solemne Eucaristía de primeras Vísperas del 28 de Marzo nacimiento de la Santa. Eucaristía presidida por el P. José Francisco Santarrufina, Superior Mayor de los Carmelitas Descalzos en Valencia.

Tras la celebración de la misa todos los asistentes fuimos invitados por la parroquia a una degustación de productos tipicamente valencianos como son la horchata y fartons. 


 MISA

ENTRADA..........................   Voyagers´Chorus (del Idomeneo de Mozart)
ANTES DEL EVANGELIO.   Benedictus (Giner)
OFERTORIO......................   Stabat Mater (Kodaly)
SANTO...............................   Santo (Schubert)
PAZ....................................    Da Pacem, Domine (M.Franck)
COMUNIÓN..............................  Ave Verum Corpus (Mozart)
                                                        Panis Angelicus (Lambillotte) 
SALIDA.....................................   Canticorum lubilo (G.F.Haendel)
                                                       Benedicat Vobis ( G.F.Haendel)

TERESA DE JESÚS

La llamaron “la santa de la raza”, la emparentaron con héroes de la Reconquista y la entroncaron en el árbol genealógico de una familia de descubridores. Pero ella, Teresa de Jesús, descendía de un abuelo judeoconverso penitenciado por la Inquisición, y su padre, tras haber posesionado con el infamante sambenito por la imperial ciudad de Toledo, centro activo de las pesquisiciones sobre la pureza de sangre, puso tierra por medio y emigró a Ávila donde justamente le llamaban “el toledano”. Teresa, que, en realidad se apellidaba Sánchez –Teresa Sánchez de Cepeda conservará siempre amistad familiar con gentes ex illis, como entonces se decía de ellos, los judíos marcados, y naturalmente no tendría reparo alguno en elegir como compañero de aventura reformista a otro fraile marcado por el linaje, a un mudejarillo, Juan de Yepes: en religión, Juan de la Cruz.


Si la primera mitad del siglo XVI tuvo en España un carácter expansivo de apertura a Europa, la segunda – el Concilio de Trento comienza en 1545 - fue claramente regresiva. Retirado a Yuste, el emperador recomienda en 1558 a su hija doña Juana que actúe “con mucho rigor y recio castigo” contra los “luteranos” de Valladolid, que al año siguiente morirán en la hoguera en la Plaza Mayor. El pueblo venido de toda Castilla y que abarrotaba la plaza, vociferaba exaltado.



“Tiempos recios” llamará a la época Teresa de Jesús, que de niña devoraba los libros de caballerías y soñaba con ir a tierras de infieles, y de muchachita leía novela sentimentales que le incendiaban el corazón. Monja entonces en el convento carmelita  de la Encarnación de Ávila, llora desconsolada porque el Índice del gran Inquisidor ha prohibido la tenencia y lectura de los libros que habían constituido la base de su formación espiritual: los místicos franciscanos que le habían enseñado la “oración de recogimiento” y San Agustín, que indicaba que a Dios hay que buscarlo dentro del alma. Ella tenía alma de líder y enseguida contagió su inquietud a un grupo de compañeras.


Un día, leyendo el Libro de la institución de los primeros monjes, concibe la idea de revivir de manera actualizada los orígenes de la orden carmelita. No se trataba de hacer un calco arqueologizante. Es verdad que ella quiere conventos que tengan muros altos y huerta ancha en la que puedan instalarse pequeñas ermitas para el retiro del espíritu; pero sabe muy bien que su espacio conventual tiene poco que ver con el de los padres del eremo: es ante todo, un espacio comunitario urbano y, desecha las aldeas porque son “lugares pequeños de doctrina y otras muchas cosas necesarias para dar luz a las almas”. Ella vivió siempre rodeada de letrados cuyo prototipo era su querido fray Jerónimo Gracián. Tan querido, que él llegará un día a decirle que cuide de que las gentes no puedan andar con habladurías. Con la gran libertad de espíritu que tenía, Teresa de Jesús le respondió: “No se empeñe vuestra paternidad. Toda alma necesita un desaguadero, y el mío es usted”.


Lo que Teresa de Jesús se proponía crear con el Carmelo Descalzo eran conventos en los que las almas pudieran beber libremente, a chorros, del torrente de Dios que en cada interior mana. Por eso insiste en que no se admitan analfabetas sino mujeres de talento y, contra lo habitual en la época, quiere que sus monjas se ayuden con el trabajo provechoso de sus manos. ¿Qué tiene que ver la imagen de encapatamiento que Unamuno transmitía de aquellos grupos selectos - primero solo trece monjas, después nunca más de veintiuna - que a la hora del recreo cantan canciones amatorias profanas “Veante mis ojos y muérame yo luego, / oh dulce amor mío, lo que yo más quiero”, volviéndolas a lo divino: “Veante mis ojos, dulce Jesús bueno; / Veante mis ojos, muérame yo luego”? En Navidad y en otras festividades conventuales improvisan teatrillos, y, en suma, esas monjas saben que la Fundadora es tan enemiga de la disipación de espíritu como del rostro severo.
 

Pues bien, en aquella época de prohibiciones en la que se decía que en el plano religioso a las mujeres les basta con oír sermones y oír alguna lectura mientras hilan, Teresa de Jesús alza la voz: “Querría dar voces para dar a entender qué engañados están”. Le llueven persecuciones y dicen que quiere enseñar en vez de aprender. Pero ella sigue su camino. Enemiga de todo rigorismo, quiere que el espíritu vuele libre en diálogo con el pensamiento. Por eso se hizo escritora. Necesitaba contrastar su propia experiencia interior, sus vuelos, y sentía necesidad imperiosa de asociar a todos a su fascinante aventura.

Don Miguel de Unamuno dijo con acierto que “la mística es en gran parte filología”. “El cómo es esta que llaman unión - escribe Teresa en su Libro de la Vida - y lo que es, yo no lo sé dar a entender. En la mística teulogía se declara [es decir, es cosa de letrados], que los vocablos no sabré nombrarlos ni sé entender qué es mente, ni qué diferencia tenga del alma o espíritu, tampoco. Lo que yo pretendo declarar es qué siente el alma cuando está en esta divina unión”.

Exactamente esto: desnudar el alma para entender y gustar allí, en y por la palabra, algo que de suyo es intraducible, es inefable. De ahí, y de la voluntad de comunicarlo a los demás, de contagiarlo, nace el recurso espontáneo de Teresa de Jesús al lenguaje literario en todos sus estratos y niveles. Pero ¿cómo hacerlo? No tenía modelos, pero sabe que “hace falta trastornar la retórica”, liberar la palabra. Aplicaría, según eso, a su escritura el mismo principio radical de libertad que regía la actitud de su espíritu. Y por eso su literatura, escrita, en principio, para sus monjas pero destinada a todos, resultaba tan desconcertantemente nueva. Tan nueva, que algún letrado amigo sintió la necesidad de reescribir partes acomodándolas a la norma general de los escritos doctrinales. ¡Inútil empeño!.


No pocos críticos modernos para explicar las anomalías que encontraban en la escritura teresiana, imaginaron que se trataba de una escritora desdoblada en rústica por humildad o para no levantar sospechas sobre su linaje. La verdad era muy distinta: a ella no la guiaba un propósito específicamente estético, pero su decisión de plenitud de verdad la llevó a agotar, tanteando formas hasta la extenuación, todos los recursos. Hasta la extenuación, digo, porque ella misma lo confiesa. De salud frágil desde jovenrecorriendo interminables caminos, sin tiempo para descansar, y de pronto el mandato de escribir o la necesidad interior de escribir, que la lleva a luchar con las palabras; se le quedan cortas; no alcanzan a traducir pensamientos y sentimientos fundidos, y ha de echar mano entonces a imágenes sin cuento, y en un punto exclama: “Deshaciéndome estoy, hermanas, por daros a entender esta operación de amor, y no sé cómo”. 

Así fueron naciendo el Libro de la Vida y las Fundaciones, y las dos redacciones del Camino de perfección (porque la primera les pareció muy atrevida a los censores amigos) o Las Moradas del Castillo interior. Eran expresión y parte de la reforma más audaz de liberación del espíritu en aquellos tiempos recios. Tan audaz que al final de sus días Teresa de Jesús había perdido el control de su Orden. Había perdido la batalla su querido Gracián y habían ganado los rigoristas. En su agonía pudo afirmar: “en fin, muero hija de la Iglesia”. Y aquella audaz reforma que liberó a los espíritus, liberó a la par la lengua castellana que, por entonces y con ellos, alcanzará sus más altas cimas.


Su primer editor fue otro gran literato, nada menos que Fray Luis de León, el cual decía que “el bien hablar no es común, sino negocio de particular juicio ansí en lo que se dice como en la manera en que se dice, y negocio que de las palabras que todos hablan elige las que convienen, y mira el sonido de ellas y aun cuenta a veces las letras y las pesa y mide y las compone, para que no solamente digan con claridad lo que se pretende decir sino también con armonía y dulzura”.Pues bien, quien eso ha escrito dice de los libros teresianos que “en la forma de decir, y en la pureza y facilidad del estilo, y en una elegancia desafeitada que deleita en extremo, dudo yo que haya en nuestra lengua escritura que con ellas se iguale”.



No cabe elogio ni más justo ni mejor.



miércoles, 25 de marzo de 2015

ENLACE MATRIMONIAL DE J.C.DIAGO BADENES Y BLANCA MINGOTE


El sábado, día 21 de Marzo tuvimos un acontecimiento muy especial en nuestra Coral. Nuestro Director José Carlos Diago Badenes se casó en la Basílica de San Miguel de Madrid. Y allí acudimos un total de cincuenta y dos coralistas para acompañarle con nuestros cantos en la Misa de celebración.
La dirección de nuestro Coro fue asumida esta vez por Alberto Carrera Ibáñez, compañero y amigo de José Carlos que hizo posible nuestra participación musical en la ceremonia. Alberto, igual que José Carlos, posee una amplia formación en dirección de corales, que le ha llevado a trabajar y dirigir desde Brasil y México hasta su País Vasco donde actualmente es responsable de varias formaciones corales.


Nuestro repertorio más estimado estuvo en el aire de la Basílica barroca de San Miguel. A la entrada del novio que daba el brazo a su elegante madrina, su madre  y nuestra querida compañera soprano Amalia, cantamos Benedicat Vobis de Haendel (con el texto “Dominus Deus Sabaoth” adaptado a la liturgia de Cuaresma). Y cuando Blanca, la radiante y preciosa novia apareció acompañada de su padre y padrino, sonó en el órgano la marcha nupcial de Wagner.
Después siguió una entrañable ceremonia oficiada por el Padre José Luis Barrera, valenciano y amigo personal de la infancia del padre de José Carlos que ofició con palabras de aliento y verdadero cariño hacia los contrayentes.

Dos momentos especiales fueron cuando Mª Carmen Aura, amiga de la familia y compañera contralto, leyó la carta de San Pablo a los Corintios 13:1, “Si no tengo amor no soy nada”….”El amor es paciente, es servicial, el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece..” 
También hizo una lectura el hermano de Blanca. Y a mí me conmovió especialmente la mirada de cariño y complicidad que ambos hermanos intercambiaron.
Nuestra participación incluyó el Stabat Mater de Z.Kodaly, Da Pacem de M. Franck, Santo de Schubert, Ave Verum de Mozart y Panis Angelicus de Lambillote.
Pero los momentos más emocionantes del acto fueron cuando al terminar el ritual del matrimonio, donde ambos jóvenes a quienes tanto estimamos, se prometieron cuidado y fidelidad mutuos, la Coral interpretó el “Te quiero” de Benedetti, que esta vez tenía una significación especial puesto que lo dirigíamos a la persona que nos enseñó a cantarlo “desde el corazón”.
El otro momento estelar fue cuando el novio, nuestro Director Musical José Carlos, al terminar la ceremonia nos dirigió para interpretar “Sicut Locutus” del Magnificat de Vivaldi, y “Voyagers Chorus” del Idomeneo de Mozart.


Acabada la ceremonia, y tras los abrazos y buenos deseos, emprendimos nuestro viaje de vuelta a Valencia.
Todas las personas que constituimos la Coral Harmonia Polifònica, deseamos a los jóvenes novios que su felicidad sea eterna.


(Dedicat al nostre Director Musical, José Carlos Diago Badenes)

Has naixcut a València.

Fores xiquet inquiet

i prop del mar,

al Puig,                                                          

palpares la llum de la nostàlgia

i en la música tingueres

el teu llenguatge més preciat.                              


Ara has trobat a Madrid la companyera.               

Blanca li diuen,i perque tú l’estimes

nosaltres la sentim ja molt propera


Açí estem,

per recordar-te

que hi ha un filet daurat invisible als ulls.            

Una magia ens envolta….                            

i encara en la distancia                               

nosaltres i la música ,caminem junts.         
Mercè Puchades

     

lunes, 23 de febrero de 2015

ASAMBLEA G.O.



NUESTRA CORAL CELEBRA SU
ASAMBLEA GENERAL


El Viernes 20 de Febrero, celebramos nuestra Asamblea General Ordinaria en el Salón de Actos de la Facultad de Teología, que desde Septiembre nos acoge entre sus centenarios muros.


Con una numerosa asistencia de 62 coralistas, que representa el 72.09%. se inicio la Asamblea con el orden del día establecido.
En primer lugar el Presidente y la Vicepresidenta hicieron una breve intervención en la que se relataron las numerosas coordinaciones y gestiones realizadas ante diferentes entidades musicales y administrativas, necesarias para dinamizar la vida de nuestra Coral
Se destacó el clima de cohesión que hemos conseguido en nuestra Coral gracias al esfuerzo de todos

La redacción del Reglamento de Régimen Interno concretará lo que aprobamos el año pasado en nuestros Estatutos, y la asunción individual del cumplimiento de  cada uno de sus puntos será la tarea que nos proponemos para este curso y los que le seguirán.
Secretaría, Tesorería así como las diferentes vocalías expusieron sus informes ,actividades y proyectos, las cuales fueron gratamente valoradas y reconocidas por los asistentes.

Se solicitó a la Asamblea votara a mano alzada la candidatura presentada y por unanimidad de los asistentes la nueva Junta Directiva quedó constituida.
Su composición es:

Presidente: Miguel Falcóns Grau (bajo)
Vicepresidenta: Mercedes Puchades Ortíz(contralto)
Secretaria: M. Carmen Aura Busot (contralto)
Tesorera: Ángela Navarro Aparicio (tenor)
Vocalías:
Encarna Gómez Benlloch (tenor)
Teresa Dasca Soler ( soprano)
Aurelio Pedrós  Lucas(tenor)
Rosalía Molina Aparicio(contralto)

Se hace mención especial a todos los Coralistas que han colaborado activamente en la organización del acto Vº Aniversario con mención especial a la Soprano Roser Villanueva por su aportación grafica de desde el inicio de la Coral en 2010.
Con la alegría de estar juntos y compartir esta afición musical que tanto nos hace disfrutar, nos despedimos hasta nuestro próximo ensayo.


MIEMBROS DE LA JUNTA DIRECTIVA 
CON LOS MAESTROS Y JEFES DE CUERDA

Maestro de Cuerda Tenores: Juan Tur Molins
Maestro de Cuerda Bajos: Teodoro Tejado Ropero
Jefe de Cuerda Sopranos: Roser Villanueva Blasco
Jefe de Cuerda Contraltos: Lourdes Marqués Ferrer
Jefe de Cuerda Tenores: María Juana de la Rubia
Jefe de Cuerda Bajos: Jesús Luis Vaquero




 
 

domingo, 22 de febrero de 2015

FESTIVIDAD DE LA VIRGEN DE LOURDES

MISA SOLEMNE EN HONOR FESTIVIDAD

DE LA VIRGEN DE LOURDES


Real Iglesia Parroquial de San Martín Obispo
y San Antonio Abad
 
El Domingo 15 de Febrero, celebramos la fiesta a la Santísima Virgen de Lourdes con una MISA CANTADA ofrecida por el cura párroco Sr. D. Mariano Trenco, director de la Congregación.
A continuación: Gozos a Nuestra Señora de Lourdes, traslado en procesión de la imagen a su altar con el canto  el "Ave María de Lourdes" y finalizando con el canto de la Salve Madre con la participación de nuestra Coral Harmonia Polifònica de Valencia.





 

jueves, 12 de febrero de 2015

40 ANIVERSARIO F.T.






El pasado día 4 de Febrero tuvimos el privilegio de ser invitados como Coro participante al acto de celebración del 40 aniversario de la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de Valencia.

Por las dificultades que presentaba el espacio del salón de actos, donde tuvo lugar todo el protocolo del acontecimiento, solamente pudimos asistir treinta coralistas. Y a pesar de reducir tanto nuestro número, las diferentes voces tuvimos que situarnos al fondo y muy  juntas  por la imposibilidad material de mantener distancias, ya que el salón estaba lleno de público y aún hubieron muchas personas que lo siguieron de pie en la entrada e incluso desde fuera.
 
Nuestro Director Musical  José Carlos Diago se desplazó expresamente desde Madrid para poder dirigirnos. Al tratarse de un Miércoles, y puesto que acababa sus clases lectivas a última hora de la mañana, vino en el AVE que llegó retrasado debido a las temperaturas tan bajas que hay estos días por toda España. Y en el AVE de las nueve de la noche se volvió a Madrid, ante los nervios de todos porque veíamos que el acto no acababa y José Carlos tenía que marcharse cuando aún nos quedaba por cantar el Gaudeamus. Felizmente todo concluyó con nuestra interpretación del Gaudeamus Igitur con el tiempo justo para que tomara un taxi que lo llevara a la estación de Joaquín Sorolla y poder coger el último tren a Madrid.
 
El Solemne Acto, presidido por el Rvdo. Sr. Arzobispo-Cardenal de Valencia D. Antonio Cañizares quien ofició como Gran Canciller de la Facultad ,  tuvo como contenido, además de la celebración de su 40 aniversario , la investidura como Doctores Honoris Causa a Mons. D. Vicente Cárcel Ortí y al Padre Dominico D. Argimiro Velasco Delgado. Ambos fueron presentados mediante una “Laudatio” por sus respectivos padrinos.

El protocolo comenzó con la entrada de la comitiva constituida por los profesores invitados,  profesores contratados, profesores agredados, profesores catedráticos, Secretario de la Facultad, Decano , Vice-Decano y Gran Canciller. En este momento entonamos el Ave Maris Stella de Zubizarreta.


Una vez constituida la mesa presidencial, se abrió la sesión con el canto del Veni Creator, que fue acompañado por todos los asistentes.

A continuación el Secretario nombró a los Profesores Eméritos a los que se les impuso la medalla de la Facultad. Y al terminar, entonamos el Ave Verum de Mozart.

El Acto siguió con la Laudatio, es decir el discurso de los padrinos de cada uno de los dos sacerdotes que eran nombrados Doctores Honoris Causa, en los en se ensalzaron los méritos por los cuales merecían este galardón. Al terminar cada una de las Laudatio, el homenajeado ofreció a su vez una oratoria sobre el tema del que eran especialistas.

El Gran Canciller les impuso el birrete laureado, les hizo entrega del libro de la ciencia les impuso la medalla de la Facultad. Ambos doctorandos formularon un juramento solemne por “su conciencia y honor… defender y respetar todos los derechos y honores de la Facultad de Teología San Vicente Ferrer, en cualquier parte del mundo en la que os hallaréis…”.
 
Después de dar la palabra a los nuevos doctores, les siguió el Decano-Presidente de la Facultad  D. Juan M. Díaz Rodela (que será sustituido en esta función por el Rvdo. D. Vicente Botella (O.P.) sacerdote dominico que actualmente es, además, Prior de los Dominicos de la calle Isabel la Católica.). En su agradecimiento a las autoridades presentes pudimos escuchar los nombres de muchos Obispos y Arzobispos de toda España, y de autoridades académicas, entre ellas de la Universidad Católica de Valencia y del CEU San Pablo.
 
Clausuró el Acto el Sr. Cardenal D. Antonio Cañizares Llovera, Arzobispo de Valencia y Gran Canciller de la Facultad, quien con buen criterio abrevió su intervención, puesto que ya llevábamos casi tres horas del Acto, e instó a los presentes a leer su discurso que facilitaría a los medios habituales. De sus breves palabras me quedé con algo que dijo y que me pareció interesante: “la fe nunca puede estar reñida con la razón”, ambas deben caminar siempre de la mano.
 
Después entonamos el Gaudeamus Igitur.
                                                                              
A continuación, después de que José Carlos saliera precipitadamente para poder coger su tren a Madrid, en el Claustro de la Facultad se ofreció una picadita a todos los presentes.
 
Mercedes Puchades Ortiz.
 
 
 



miércoles, 21 de enero de 2015

F.TEOLOGÍA



Facultad de Teología
San Vicente Ferrer de Valencia

El pasado viernes, 16 de enero, al terminar nuestro habitual ensayo general semanal, tuvimos la grata sorpresa de ser visitados por D. Juan Miguel Díaz Rodelas, Decano Presidente de la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de Valencia, que desde el inicio de Curso nos acoge para la realización de nuestras actividades.
 

D. Juan Miguel fue presentado por nuestro Presidente D. Miguel Falcóns , quien le dedicó unas palabras de elogio puesto que  fue la primera persona con la que conectamos en la Facultad, y que desde el principio se mostró receptivo con nuestro proyecto, facilitándonos con amabilidad y extraordinaria acogida nuestra integración en este espacio.

Nuestra actividad incluye los ensayos de lunes y viernes, pero también la celebración de las reuniones mensuales de la Junta Directiva en su sala de profesores, e incluso la celebración de nuestros encuentros lúdicos, tal como ocurrió en la merienda de Navidad que celebramos en el hermoso claustro del edificio.

D. Juan Miguel Díaz se despide como Decano Presidente. Le sustituirá , en breve, D. Vicente Botella que también nos saludó recientemente.

En su despedida, sencilla y sincera, nos expresó su satisfacción por el hecho de que la Capilla ahora y en breve el Salón de Actos restaurado, nos acojan en nuestros cantos, puesto que según sus palabras “son lugares para hacer cultura”, tal como nosotros hacemos al reproducir el arte de la música.

El Presidente, en nombre de todos los coralistas, impuso a D. Juan Miguel Díaz la insignia de la Coral, y le hizo entrega de nuestro calendario 2015 para que tenga un recuerdo nuestro.

Para terminar, nuestro Director Musical José Carlos, propuso que le rindiéramos un pequeño homenaje en la despedida cantando el “Panis Angelicus”. Sin partitura, seguimos de pie las indicaciones de nuestro Director y salió una sentida interpretación de esta maravillosa obra.

Deseamos a D. Juan Miguel Díaz éxito en sus nuevas tareas, y le agradecemos sinceramente que nos haya facilitado poder vincularnos a esta institución.
 
 
                                                                                                     Mercedes Puchades Ortíz